El día inicia con atención al cuerpo. Movimiento, respiración, descanso y silencio preparan la disposición para aprender. El cuerpo sostiene el aprendizaje
El aprendizaje
La experiencia es fuente de la reflexión. La observación, la lectura, el diálogo y la práctica cuidadosa.
La lectura
Leemos obras completas, en conjunto. La reflexión literaria desarrolla, poco a poco, la capacidad crítica, analítica y el uso del lenguaje para construir sentido.
El tiempo
Cada niña, niño y adolescente crece a su ritmo. El aprendizaje necesita momentos de detenerse para mantener continuidad y encontrar equilibrio. No hay prisa. Hay atención, cuidado y sentido
El diálogo
Para comprender, convivir, compartir y ser, El diálogo en comunidad la forma propicia. La voz, cuidado, claridad y respeto sostienen la vida cotidiana.